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DATOS BIOGRÁFICOS
Tomás Moro nació el 6 de febrero de 1478 en Londres.
Fue erudito, abogado, teólogo, estadista y finalmente mártir, y su influencia se dejó sentir menos en la evolución de la Reforma de Inglaterra que en la creación de un género literario particular: la descripción futurista e idealista de la sociedad ideal. El título de su libro más famoso, Utopía, se ha incorporado al lenguaje común y el término “utópico” se utiliza a menudo para referirse a una idea o un concepto idealista y sumamente deseable pero al propio tiempo totalmente inviable e irrealista.
A Tomás Moro se le recuerda principalmente como pensador político y opositor al rey Enrique VIII en el intento de éste de sustituir al Papa a la cabeza de la Iglesia en Inglaterra.
Moro creía en la necesidad de una mayor tolerancia religiosa, una teología más racional y una reforma de las costumbres y el comportamiento del clero, pero se oponía a toda ruptura con la iglesia histórica.
Tomás Moro murió decapitado por orden de Enrique VIII el 6 de julio de 1535, afirmando su lealtad al rey, pero diciendo que era mayor su lealtad al Rey de los Cielos.
MORO, HOMBRE DEL RENACIMIENTO Y EDUCADOR
Moro se habría considerado a sí mismo un humanista, no en el sentido moderno de la palabra que significa la tendencia a centrarse en el hombre y no en Dios, sino como una persona interesada por las humanidades y por el estado del mundo. El auge del Renacimiento, especialmente en el siglo XV cuando se descubrieron manuscritos griegos y latinos que fueron reproducidos en las imprentas recién inventadas, fue acompañado por una ola de entusiasmo por las ideas y los escritores clásicos.
Los humanistas eran eruditos especializados en griego y latín. Los humanistas del Renacimiento creían que debían extender su curiosidad a otros campos: la religión y la filosofía moral, las humanidades y las artes liberales, la ciencia y la filosofía natural y, en general, todos los temas de interés humano.
LA ACADEMIA DE SANTO TOMÁS MORO
La familia extendida de Moro se componía de 21 personas, más otros muchos criados y allegados. Enseñó a su mujer y a su familia a cantar y tocar diferentes instrumentos musicales, y a leer y debatir sobre cuestiones filosóficas y teológicas en latín y en inglés, y a veces en griego.
Moro fue un punto de referencia para muchos humanistas del Renacimiento, y su “academia” era el lugar en que solía recibir a sus amigos, ya que allí podía poner en práctica muchas de sus ideas, mediante tranquilas conversaciones con su mujer, sus hijos y sus amigos, sin distinción de clase o de sexo, sobre arte y literatura, así como sobre religión y los valores laicos.
SU MÁXIMA OBRA: “UTOPÍA”

La filosofía de la educación de Moro estuvo muy influida por sus amigos y colegas y los debates que sostenían, así como por sus lecturas, observaciones y convicciones políticas. Tenía una firme confianza en la capacidad del ser humano de realizarse y de superar la adversidad, de interesarse por las artes, la literatura, la música y la filosofía, y de mantenerse al corriente de las novedades científicas.
Utopía es una sátira política, pero también una obra alegórica y romántica. La historia se sitúa en una isla imaginaria donde no hay guerras, miseria, delitos, injusticias ni ningún otro de los males que aquejaban a la Europa contemporánea. Todos reciben por igual riqueza, alimentos y pobreza. Nadie tiene más que otro. El Estado supervisa y garantiza una justa distribución de los recursos, incluidos los cuidados de la salud. La jornada de trabajo se limita a seis horas, y el tiempo libre se dedica al estudio de las artes, la literatura y la ciencia. Como la enseñanza técnica y profesional está abierta a todos, cada uno puede aprender al menos un oficio. Sólo se permite el combate en defensa propia, y los que infringen la ley son condenados a la esclavitud. La religión es un teísmo sin confesión particular y los sacerdotes son elegidos por su santidad. Cada niño y niña tiene derecho a una educación completa, entendiendo por esto el estudio de la literatura, los clásicos, el arte, la ciencia y las matemáticas, lo que hoy día llamaríamos un “programa equilibrado”. A los niños se les despierta la conciencia política en clases de instrucción cívica. El Estado es responsable de la educación y de garantizar una plantilla de maestros capacitados. Las niñas no deben recibir un trato distinto del de los niños.
Muchos lectores creen que las ideas básicas expuestas en Utopía son comunistas. El propósito evidente de Moro cuando escribió Utopía era abrir los ojos del pueblo a los males sociales y políticos del mundo circundante, como la inflación, la corrupción, los malos tratos a los pobres, las guerras sin finalidad alguna, la ostentación de la corte, el abuso del poder por los monarcas absolutos, etc.
Si bien hay referencias a Platón, y algunas de las ideas de Moro proceden claramente de La república y Las Leyes, su planteamiento básico es muy distinto:
En Utopía se exponen otras tres ideas pedagógicas

LA FRASE:
"Allí donde domina el derecho a la propiedad, donde todo se mide con dinero, no puede hablarse de equidad y bienestar social."
(Santo Tomás Moro)